Mejorar la salud y el bienestar para todos, a todas las edades (ODS3)

La inactividad es el cuarto factor de riesgo de mortalidad mundial. La importancia de los estilos de vida saludables es prioritaria en la Agenda de Desarrollo Sostenible. La participación en la educación física y el deporte puede ser un entorno muy motivador para animar a las personas a ser más activas, contribuyendo a la reducción de la "mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles" y de los costes sanitarios asociados (ODS 3.4).   Los datos demuestran que la participación en la educación física, la actividad física y el deporte está asociada a la mejora de la salud psicológica y social, así como a la prevención y el tratamiento del abuso de sustancias (ODS 3.5). La participación regular apoya el desarrollo saludable de los niños y adolescentes, incluyendo su desarrollo cognitivo y psicosocial. Los eventos deportivos y los programas de actividad física a gran escala también pueden proporcionar una plataforma para los mensajes de salud de la comunidad y el empoderamiento, involucrando a una amplia gama de personas que de otro modo no podrían ser alcanzadas a través de la prestación de salud convencional. Esto apoya los esfuerzos para abordar las enfermedades transmisibles y mejorar el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva (ODS 3.3 y 3.7).